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Mis vecinos pederastas

Febrero 8, 2008

Hacía tiempo que quería comentar el riguroso sistema policial en USA. Aquí penalizan estrictamente cualquier delito. En cuanto alguien comete alguno, por leve que sea, lo incluyen en su expediente policial y es una mancha que puede arruinar el resto de su vida. En todas las entrevistas de trabajo, o incluso si solicitas estudios universitarios, examinan minuciosamente el expediente. Cualquier infracción estúpida puede costarte un buen puesto.

Además, si es de carácter sexual, tu dirección postal será registrada en la página web de tu vecindario para que todo el mundo sepa dónde vives y las familias puedan alertar a sus hijos para que no se acerquen a tu casa a pedir caramelos…
Curioseando la página de sexOffenders de Chicago, he descubierto que en mi barrio hay registrados dos pederastas; de hecho uno en mi calle, un par de bloques más al norte. Y cerca de donde curro (River Forest), también hay otros dos.

Parece que es normal tener un listado de todos los crímenes y de la gente peligrosa de tu barrio. Se encuentran montones de carteles alertándote de que debes tener especial interés en conocer a tus vecinos…

Ya no sólo te interesará saber si tuvieron un pasado pedófilo, zoofílico o si estuvieron en la cárcel… también descubrirás si figuran en una lista de morosos. Según parece, si tu vecino no paga sus facturas, tienes derecho a saberlo, ¿no? Vaya que te pida dinero…

El jefe me comentó que todos los americanos se enorgullecen de tener un sistema de ‘neighbourhood watching’, que se podría traducir como: “Si ves extraños merodeando en la casa del vecino, llama al 091″. Me contó que en una ocasión vio a un par de individuos colocándose en un coche aparcado enfrente de su casa y que llamó a la policía. Al rato observó cómo llegó un coche patrulla, los sacaron del coche y los arrestaron. Todo un show. De todos modos, también quería destacar el elevado número de coches de policía patrullando que se observan por las calles. Resulta impresionante.

Neighbourhood Watching

Además del registro policial de vecinos, también se puede acceder a toda la información de crímenes y actividades localizadas en tu barrio en la página de chicagocrime. Echando un vistazo al mío, he podido encontrar datos bastantes curiosos:

  • Mi barrio aparece el número 16 en la lista de zonas con más delitos; con 6904 desde junio del 2007.
    Figuran registrados todos los crímenes, desde atraco con pistola hasta acoso telefónico, pasando por narcotráfico, prostitución y asesinatos. Según informa, el mes pasado robaron en la manzana de al lado.
  • Incluyen las licencias de licorerías o stores, así como las inspecciones de los restaurantes del barrio. De hecho acabo de encontrar los resultados del último restaurante que abrieron al lado de mi casa, Bacci pizzeria. Gracias que pasó el control porque nos encanta: Por 4 dólares te pillas una porción de pizza gigante y con refresco para rellenar gratis. Además, te puedes servir café siempre que quieras.
  • Resulta que la página también te informa de las películas que tienen escenas rodadas en tu barrio. En el mío se filmó una bastante discreta sobre un detective en Chicago… También incluye la referencia a la ficha en la IMDB.
  • Por otro lado, añaden mensajes de Lost and found, casi todos de perros y gatos. Estos últimos también se encuentran muy a menudo por la calle. Atención a la recompensa de este:
    Reward
  • Muy curiosa la sección de ‘missed connections’. Se leen mensajes muy estrambóticos de gente que cayó enamorada de alguna belleza andante, pero desconocida. Aquí un ejemplo.
  • También cuenta con una sección de fotos que se han tomado en el vecindario, incluyendo su acceso a flickr. He visto fotos de la luna desde mi calle, de un partido de hockey de un instituto local, del parque Garfield nevado y hasta he descubierto que tenía esta basílica a unas cuantas manzanas de casa.

En fin, ¿quién dijo que los estadounidenses no estaban obsesionados con la seguridad de sus barrios?

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Mardi Gras

Febrero 5, 2008

Allí me planté este último fin de semana con Chema y los becarios. Algunas imágenes que no se olvidan de New Orleans y su Mardi Gras:

Garden District y sus casitas de madera con los porches de altas columnas y mecedoras incluidas. Esta zona es también famosa por sus rituales voodoo.

La lujosa avenida St. Charles con sus mansiones sacadas de ‘Lo que el viento se llevó’

La casas semi destruidas que vimos cerca del parque Louis Armstrong indicando en la puerta el número de muertos encontrados tras el Katrina.

El río Mississippi (tuve que consultar el nombre para escribirlo) y las embarcaciones antiguas de vapor, tal y como uno las recuerda de las novelas de Mark Twain.

La bonita catedral de St. Louis custodiada por el parque Jackson.

Los desfiles del Mardi Gras. Enormes procesiones de cheerleaders, orquestas y carrozas que en lugar de caramelos, tiran collares. Colocan escaleras por la calle para que sea más fácil cogerlos. Todas las familias se llevan sus sillas, tiendas, cajas de picnic y hasta barbacoas para acampar en las aceras y comer mientras duran los ‘parades’. Nunca había visto algo así. Una familia hasta me ofreció cervezas y bocadillos.

Bourbon Street, en el French Quarter. Esta es la calle de la marcha, famosa por sus balcones, desde donde la gente lanza los collares. Vimos a Hulk Hogan en uno bastante alegre. La frase típica que todo el mundo gritaba a las mujerzuelas: “Show your tits” y si efectivamente lo hacían, veías una hilera impresionante de cámaras y móviles fotografiando el ansiado espectáculo.

También está repleta de pubs y locales de strip shows. Muchísimo ambiente. Todo el mundo bailando, cantando, algunos disfrazados, y sobre todo intercambiando collares. La gracia estaba en conseguir el collar más chulo que pudieras ofertar.

Lo pasamos bien.

Muy bien…

¿He dicho ya que me gustó Nueva Orleans?

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TV Shows o cómo acabar con la cordura humana.

Enero 30, 2008

No me gusta ver la tele. Sin embargo, aquí suelo ponerla de vez en cuando para seguir alguna serie específica y practicar un poco de oído. Pensaba que sería complicado igualar o superar los lamentables contenidos de la programación española, pero me equivocaba… Aquí he encontrado shows todavía más bochornosos.

Os enumero los que obtienen más audiencia en el prime time (sin mencionar eventos deportivos y series):

  • The Biggest Loser: Bastante popular. Se trata de un concurso de participantes obesos. Cada semana se pesan en el programa y avanzan a la siguiente fase aquellos que hayan perdido más peso. Resulta bastante incómodo observar el rodaje semanal que hacen de cada uno, grabando sus ataques de ansiedad o atiborramiento de comida en momentos de debilidad…
  • The Bachelor: Tiene guasa. Se trata de un soltero billonario que tiene que escoger a su futura esposa de entre unas 20 jovencitas. La gracia está en comprobar cómo invita a copas a cada una, cómo trincha el pavo con las familias, cómo las seduce en su jacuzzi o cómo las impresiona en su yate privado… ¿Se quedará con la relamida de Pamela o elegirá a la pija de Melanie? Hagan sus apuestas…
  • Phenomenon: Este me llamaba la atención poderosamente porque lo presentaba Uri Geller y buscaba encontrar su sustituto en el mundo de la charlatanería. Se presentaban varios cantamañanas que se dedicaban a hacer trucos de cartas, escapismo y supuesta telepatía. El programa podría compararse con cualquier show de magos, de no ser porque entre actuación y actuación intercalaban minirreportajes defendiendo diversas referencias paranormales sobre ovnis, monstruos legendarios, portales a dimensiones ocultas, etc. Aunque por suerte ya acabó, han tardado poco en estrenar su sucesor: Paranormal State, este con relatos de gente que afirma haber sido abducida o haber visto fantasmas…
  • American Idol: Véase como el Operacion Triunfo/Factor X americano. También con sus críticos guasones/cabrones y el mismo o peor grado de patetismo en pantalla. Aquí además te muestran en cada corte publicitario de la cadena los castings más lamentables del día.
  • Survivor: Este reality show lleva más de 10 años emitiéndose y siempre logra colocar a sus participantes en las portadas de las revistas de televisión y entretenimiento. Un concurso mítico, inevitable… e insoportable.
  • Judge Joe Brown: ¿Os acordáis de aquel infame programa llamado Veredicto que presentaba la Quintana? Aquí tienen unos 3 o 4 programas presididos por unos jueces impresentables que no paran de humillar y cachondearse de los 2 pringados que se presentan para resolver sus problemas personales (divorcios, deudas, …).
  • Public Mirror: No sé el título concreto de este programa pero me recordaba a ‘Espejo Público’. Cada semana emiten reportajes de lo más truculentos… los traumas de jóvenes gordos/anoréxicos con tendencias suicidas, el día a día de personas mutiladas o las imprudencias de drogadictos reformados… Más morboso imposible.
  • El show de Jerry Springer: Bastante famoso y parodiado en muchas series. En sus programas de entrevistas lleva siempre a parejas y amantes para que entre ellos se peleen y se insulten en directo. El espectáculo está servido. En España tenemos el Diario de Patricia, más descafeinado.
  • Cops: Un reality show sobre policías, para que veamos cómo apalean a unos jóvenes rateros o cómo arrestan a un traficante macarra. Me suena que lo importaron en España.
  • Dancing with the stars: Suele ser líder de audiencia. Es clavadito al empalagoso programa que presentaba la Igartiburu. En la nueva edición creo que pasan de famosos creídos y buscan a nuevas promesas en el mundo de las coreografías para musicales de Country y Rock (ya no saben qué inventar…)
  • The wheel of fortune: Increíble pero cierto, ¡la ruleta de la fortuna hay días que se convierte en el programa más visto! Acojonante…
  • Deal or no deal: Pensaba que lograría olvidar el dichoso concurso de las cajitas, pero aquí también tienen su ‘Trato hecho’… Sigo sin comprender dónde está la gracia. ¿Merece tanto la pena tragarse el programa entero para comprobar los dólares que se esconden en la caja del participante?
  • 1 vs 100. Me suena que este concurso también lo importaron en España. Sale un guaperas que es muy listo y se sabe todas las preguntas. En cada ronda se van eliminando aquellos de los restantes 100 participantes que no supieran las respuestas y al final, el listo reparte el dinero con los que queden (o algo así). Lo presenta Bob Saget, el que hacía de padre de las repulsivas gemelas Olsen en ‘Padres Forzosos’.
  • Funny Videos: El eterno Vídeos de Primera de toda la vida… Siempre me da la impresión de estar presenciando las mismas escenas caseras: la modelo que se cae de la pasarela en un vídeo del 92 o el flipado que se come el suelo cuando se cae de la bicicleta en un vídeo del 91…
  • Los midnight shows, algunos más decentes que otros: Jay Leno, David Letterman y Conan O’Brien. Podrían compararse a nuestros Sardá, Buenafuente y Fuentes.

Después de repasar la programación… uno saca sus propias conclusiones: Que los programas de morbo y sensacionalismo estén a la orden del día, no es ninguna novedad; lo que me decepciona es que parece que la televisión española sólo ha sido capaz de adaptar y copiar todos los formatos chabacanos y los contenidos más insulsos y grotescos de los peores programas que existían en la parrilla estadounidense, a pesar de que obtengan los mayores shares de audiencia.

La pregunta que me hago es: ¿Hay algo original y de calidad en la televisión? y creo que la respuesta es … Sí. Este jueves 31, en la ABC, tras una larga y agoniosa espera… regresan Jacob, Lostzilla, Dark Locke… ¡¡ LOST!!

Gracias, TV. Te has librado de que te baje al sotano…

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Mujeres

Enero 27, 2008

Desde hace un mes, tenemos una habitante nueva en la casa: la imparable Gina, nuestra psicóloga catalana favorita. Con ella, ya son 3 chicas con las que convivo y tengo que admitir que es una convivencia excelente, sin duda.

Lo cierto es que el hecho de compartir el día a día con mujeres resalta mucho más las diferencias entre la mentalidad masculina y la femenina. Muchos puntos de vista y gustos opuestos. Y sin embargo, las adoro, las necesito. Las echaré mucho de menos cuando esta experiencia acabe…

A continuación muestro algunos ejemplos de la forma de pensar ante un mismo tema. En rojo ellas y en azul un servidor:

¿Cuándo vamos a quitar el árbol de Navidad?
Hemos comprado un aparador, un humidificador y un tendedero nuevo

Champú y gel normales
Champú, acondicionador, gel para pieles sensibles, gel limpiador, crema hidratante, loción desmaquilladora, …

Cloverfield y I am Legend
27 Dresses y P.S I love you

¡Un sujetador en mi colada!
Eh… ¿Este calcetín desteñido es tuyo?

Salchichas, bacon, huevos fritos y pan tostado con filadelfia bañados en salsa de piña
pa amb tomàquet y ensalada mediterránea

Borders y Blockbuster
Abercrombie y Macy’s

¿De quién es esta olla de puchero que ocupa todo mi estante del frigorífico?
Creemos que tu tofu y tu pudding de tapioca están caducados

¿Que dejemos 20 dólares de propina?
No. Mejor 25.

Museum of Science & Industry
Ethel Beauty Saloon

¿Os traigo algo del Shrimp House?
¿Preparamos tiramisú?

La parada solo está a 4 manzanas. ¡A Pasear!
¡Taxi!

¿Pongo el Karaoke?
¡Bailemos salsa!

Una Heineken
Una piña colada y una copa de vino Sauvignon

Esta sartén está limpia. La acabo de fregar
Esa sartén está sucia. Mira la manchita en el mango

¿Has visto qué limpio se ha quedado el cuarto de baño?
No es que yo no sea limpio, sino que vosotras sois demasiado higiénicas…

¡Qué horror! El marco del cuadro no combina con el color del escritorio y la mesita de noche
¿Me prestas la cinta adhesiva? Voy a pegar este recorte de la revista Entertainment sobre House en mi cuarto

¿Te gusta mi bolso/vestido/gorro/anillo/zapatos/botas?
No entiendo de bolsos/vestidos/gorros/anillos/zapatos/botas

Hay que llamar al landlord para que arregle la cisterna del retrete y las bombillas del tocador
Si os ducháis juntas, filmadlo, por favor

¿Verdad que este corte de pelo me hace la cara menos redonda?
Me he vuelto a quemar la mano con vuestra plancha del pelo. No la dejéis en el lavabo

¡Ese tío está buenísimo! Vaya espalda y qué par de ojos azules…
¿A quién no le excita ver a dos mujeres besándose?

¡Vamos a la House of Blues!
¡Vamos a la House of Blues!

Mujeres… Tan sofisticadas, tan complicadas, tan incomprensibles, tan diferentes, tan imposibles… y a la vez, tan imprescindibles…

Como cantaba Ricardo Arjona:

“Mujeres,
qué hubiera escrito Neruda,
qué habría pintado Picasso
si no existieran musas como ustedes”

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Pistons 81 – Bulls 97

Enero 24, 2008

El pasado fin de semana tuve el placer de recibir en Chicago al intrépido Chema. Entre las actividades culturales incluimos asistir a un encuentro de los Bulls, en concreto Detroit Pistons vs Chicago Bulls (el equipo local en segundo lugar siempre).

Antes de que penséis: “Oh! los Chicago Bulls!” os tengo que comentar que desde que se fue el amigo Michael, no levantan cabeza. De hecho no han ganado nada desde el 98. No obstante, el estadio se llena siempre. Hay que pillarse las entradas con tiempo porque si no, te puede pasar como a nosotros. Reservamos 2 entradas por Internet en el último gallinero que llegaron a subir hasta $135 (dichosas tasas y gastos de envío). Cuando me enviaron las entradas me quedé de piedra al comprobar que originalmente valían $10 cada una. De todos modos, si se compra una entrada en taquilla para la standing room (de pie), te puede salir por unos $25. Por cierto, había entradas que costaban hasta $3.500.

Lo mejor de ver un partido de los Chicago Bulls no es realmente el partido, sino la ambientación del estadio y los espectáculos que montan entre cada tiempo y durante los tiempos muertos. Incluso antes de que empiece el partido organizan shows musicales, distribuyen caricaturas, hacen fotos gratis y reparten boletos para las apuestas. Nosotros nos hicimos una con el vestuario de fondo.

 

Nada más comenzar el encuentro, presentan a Benny, el toro mascota de los Bulls. Benny es capaz de encestar realizando una triple mortal y de bailar el moonwalker con los ojos cerrados. Sin embargo, su especialidad es coger el cañón de camisetas y bombardear a la peña. Después realizan una presentación de los jugadores con multitud de luces, redobles y música que parece sacada de la BSO de Jurassic Park (en las pantallas gigantes los sacan además posando en plan modelos, poniendo caras de niños malos). Finalmente, el estadio se queda a oscuras, silencio absoluto, iluminan la cancha y un tenor canta el himno de Estados Unidos. Redoble y fuegos artificiales. Comienza el partido.

 

Tengo que reconocer que yo estaba más atento a las pantallas gigantes, viendo las repeticiones de las jugadas y también los zooms que proyectaban de la gente en el público. Lo típico era que si enfocaban a alguna pareja, se besara. También proyectaban mensajes cortos que la gente habría pagado como “Honey, marry me! John” o “Happy birthday, Susan!”. Pero no resultaban mucho más específicos, claro está.

 

Otra variedad de vídeos eran los que mostraban a los ídolos del equipo soltando frases en plan “Niños, confiad en vuestras posibilidades” o “Si queréis, llegaréis lejos”. Vamos, que les faltaba posar con el Cola Cao…

Las animadoras no abandonaron su posición en ningún momento, siempre vitorearon al compás de las sintonías que añadían en cada jugada para meter un poco de expectación. Recuerdo que pusieron mucho el comienzo de ‘We will rock you”. En más de un tiempo muerto salieron otras mozuelas bastante majas a deleitarnos con bailes muy atractivos.

 

También fueron muy entretenidos los juegos que organizaban entre cada tiempo. En uno se disputaba una carrera entre un donut, un batido de chocolate y un munchkin. Yo tenía el boleto del donut, así que si ganaba la carrera que proyectaban en pantalla, conseguía un donut en Dunkin Donuts. No gané. Tampoco gané en el Grand Prix de camiones de agua mineral Hinckley. Finalmente tenía el boleto de la X en el juego del Tres en Raya. Sacaban a 2 personas del público y jugaban a colocar una X o un O en un panel de 3 en raya gigante cada vez que encestaban. Adivinad. No gané.

 

Otro espectáculo entretenido fue el duelo de tambores entre los Stampede (de los Bulls) y los Revolvers (de los Pistons). Cada equipo tenía un minuto para tocar y al final medían el ruido que generaba el público a la hora de aplaudir y aclamar al equipo que prefería. Aunque los Revolvers lo hicieron genial y todo el mundo les aplaudió, el ruidómetro dio la victoria a los Stampede…

Por otro lado, siempre tenías a los típicos vendedores que se paseaban vendiendo y gritando “Ice Creams!, hot dogs!, beers!”. Esta es una de las imágenes típicas que tenía de un partido estadounidense y me resultó de lo más familiar. Lo que sí que no me resultó normal fue que apareciera Miss Illinois en mitad del partido para decir que era fan de los Chicago Bulls y que Chicago mola.

 

Sin embargo, aunque Benny bailara hip-hop, aunque sacaran a una panda de abueletes graciosos a menear el esqueleto y aunque muchas cheerleaders se hartaran de agitar los pompones, el espectáculo que más me gustó fueron los gimnastas de Chicago. Durante unos 5 minutos no pararon de ejecutar complicados movimientos y piruetas lanzando por los aires a las acróbatas y creando figuras con torres humanas que se enlazaban. Una delicia. De hecho parecía que uno estaba en un circo más que en un partido de los Bulls.

 

En cuanto al partido… no fue nada del otro mundo. Los Bulls empezaron perdiendo de 12 y en el segundo cuarto remontaron y lideraron el marcador sin problemas hasta el final, terminando 81 – 97. En uno de los boletos que teníamos indicaba que nos regalarían una cheeseburger si los Bulls ganaban por 100 o más puntos el partido. Qué cerca…

Dichosos Bulls, ¡quiero mi cheeseburger!

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Cadena musical

Enero 22, 2008

Recojo hoy una cadena bastante curiosa que me pasó hace tiempo El Desconocido de siempre y que me ha recordado recientemente El Capitán Miller.

Se trata de escoger un grupo o cantante y responder las 10 preguntas usando solo títulos de sus canciones.

Yo elijo: QUEEN

1 ¿Eres hombre o mujer?: The invisible man
2 Descríbete: Don’t stop me now
3 ¿Qué sienten las personas acerca de ti?: Under pressure
4 Describe tu anterior relación: Another one bites the dust
5 Describe tu actual relación: Friends will be friends
6 ¿Dónde quisieras estar ahora?: Bicycle race
7 ¿Cómo eres respecto al amor?: Good old fashioned lover boy
8 ¿Cómo es tu vida?: It’s a hard life
9 ¿Qué pedirías si tuvieras un solo deseo?: Somebody to love
10 Una frase sabia: Too much love will kill you

Invito a todos a responder la cadenita. Resulta entretenido recordar títulos adecuados de tu grupo favorito.

¡Nos vemos!

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Super size me, restaurants & tips

Enero 15, 2008

Hoy hablaré de la aventura que supone comer en un restaurante estadounidense, desde que uno se sienta hasta que paga la propina, pasando por los potenciales peligros gástricos. Empezamos…

Nada más sentarte en cualquier mesa de cualquier restaurante (ya sea chino, mexicano, griego o filipino) te servirán un vaso de agua antes incluso de entregarte las cartas de los menús. Por supuesto, es gratis. En cuanto el nivel de agua en tu vaso disminuya hasta casi la mitad, algún camarero acudirá con una jarra de agua para rellenarte de nuevo.
Lo mismo ocurre si se pide además un refresco. Te lo rellenarán enseguida o lo puede hacer uno mismo en las máquinas de bebidas del restaurante (creando mezclas fabulosas y extravagantes…) :-)

En muchos restaurantes, si se pide cerveza o alguna bebida alcohólica, te exigirán la ID. En USA no está permitido servir/vender alcohol a menores de 21 años. Esta norma es tan estricta que hasta mis padres tuvieron que mostrar el DNI cuando pidieron una cerveza. El camarero lo reconoció “Sé que es ridículo, pero son las normas”. ¡Y tanto que resultan ridículas y absurdas este tipo de leyes estadounidenses!… O sea que no permiten que un joven de 20 años pueda tomarse una cerveza pero sí que dejan que uno de 18 se aliste en el ejército y vaya a Oriente Medio a matar talibanes…

Otra ley curiosa es la que prohíbe vender alcohol desde las 11 de la noche hasta las 11 del día siguiente. Resulta divertido ir a una licorería (los supermercados no suelen vender alcohol) a las 10:55 de la mañana y comprobar la cantidad de gente impaciente en cola mientras la cajera sólo mira el reloj para poder cobrar.
Hay muchas leyes curiosas, como la que prohíbe servir foie de pato en un restaurante en el estado de Illinois; pero ya hablaré de ellas otro día…

Volviendo al tema de la comida… Las raciones, como ya suponéis, suelen ser desproporcionadamente gigantes. No están pensadas para que uno se las termine en el restaurante. De hecho en algunos casos, si uno se come toda la comida que le sirven en el plato puede terminar con serios problemas digestivos (doy fe). Lo habitual es consumir una cantidad razonable de cada plato e indicarle al camarero al final “Could I take it to go?” (“¿me lo pone para llevar?”). Todos los restaurantes están preparados para entregarte el resto de tu comida en tappers y bolsas de papel. Es un hábito estadounidense bastante positivo: Así no se desperdicia una comida sabrosa y además uno consigue dos comidas por el precio de una.
Muchas veces el exceso en las raciones no lo supone el plato principal sino el acompañamiento. Pueden cubrir tu hamburguesa de queso completamente con patatas fritas de forma que no encuentres tu hamburguesa, o colocar tanta ternera en tu perrito caliente polaco que no localices la salchicha.

También pueden ofrecerte nada más sentarte una bandeja con pan y cubitos de mantequilla para untar. En algunos italianos, si pides una pizza, te sirven antes una ensalada tamaño XL. El problema es que después de terminarte la ensalada, sólo puedes tomar una porción de pizza. A propósito, os pongo una foto de una jumbo pizza. La sujeta Kathy (la prima de Heather). Sirvió para alimentar a unas 12 personas, y sobró.

Lo cierto es que si uno se descuida, puede coger kilos con una rapidez brutal aquí (de hecho yo reconozco que he cogido algunos). He llegado a sorprenderme de la gran cantidad de gente obesa en esta ciudad, hasta límites que no había encontrado en España… como gente que ocupa dos asientos en un autobús. Uno podría pensar que toda la culpa la tiene la comida basura y las raciones mastodónticas, pero otro gran factor (de hecho yo considero que el más determinante) es el poco ejercicio físico que hacen los estadounidenses. Aquí he visto casos de gente que paga en el autobus para bajarse en la siguiente parada, que está a unos 100 metros.

Debido a las enormes distancias y a la distribución de los barrios residenciales en torno a un centro urbano, dependen del coche por completo para desplazarse. Por ejemplo, en nuestro caso el supermercado más cercano lo tenemos a unos 20 minutos a pie (y eso que vivimos relativamente cerca del centro).
Así que esto no es precisamente España… si quieres salir a comprar el pan, no te queda otra que coger el coche…
Por este motivo, muchos estadounidenses limitan su ejercicio diario a la distancia que hay entre la puerta de su casa y la puerta de su coche, cuando unos minutos extra de caminata diaria podrían ayudarles a prevenir la obesidad…

Finalmente, quería comentar el curioso (y engorroso) tema de las propinas estadounidenses. Se supone que si te han servido en una mesa, debes dejar una propina atendiendo a la simpatía y profesionalidad del servicio recibido. Si te ha resultado excelente, deberías corresponder con una propina proporcional al 15-20% de la cuenta. Sinceramente, resulta bastante tedioso tener que calcular porcentajes cada vez que toca pagar. Si uno lo hace con tarjeta, primero la toman para quedarse con los datos y luego te traen el recibo para firmar y que indiques con boli cuántos dólares quieres dejar como propina, facturándolo más tarde. Si comen más de 6 personas, añaden directamente el porcentaje proporcional de las propinas en la cantidad total. En esta carta lo explica:

También se suelen dejar propinas en las peluquerías y en los taxis; unos 2 dólares suele ser lo correcto. Nos ocurrió una anécdota sobre esto. La primera noche que llegamos a la ciudad, Candy y yo cogimos un taxi para regresar a casa, desconociendo la regla de las propinas. Cuando tocó pagarle al taxista, busqué el importe exacto y tardé más de lo normal porque no estaba familiarizado con las monedas. El taxista (que era árabe, como la mayoría de los taxistas de este país, y que muestran acertadamente en la magistral ‘How I met your mother’) se percató de que no pretendía dejarle propina y empezó a soltarme lo que yo consideré improperios (porque no sonaban precisamente como halagos), así que asustados, le pagamos el importe aproximado y salimos por patas de aquel taxi. Espero no coincidir con él de nuevo…

En fin, moraleja: Hay que comer con moderación, andar más de 10 minutos al día y pagar directamente no menos de 2 dólares a los taxistas estadounidenses…

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Tiene un correo nuevo

Enero 11, 2008

Menuda sorpresa me acabo de llevar… No uso la cuenta de flickr para enviar correos, así que el buzón no suele contener más que el típico mensaje de bienvenida (ese que nadie lee y se mantiene por pena). Hace un rato estaba subiendo algunas fotos para publicar un nuevo post cuando descubro que tengo un correo nuevo en la bandeja de entrada. Intrigado, lo abro:

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Your United Nations photo


Hi Fran Costela,

My name is XXXX and I work for NowPublic.com. I’m working on a story about Marvel Comics partnering with the United Nations to create a comic book about the efforts of the UN in international diplomacy. I’d like to use your photo of the UN to help add context to this story.

Please feel free to add a comment as well (you’ll see where to do this when you click the link below to share your photo): Do you think that this PR move is a good one for the UN? For Marvel? Would you read the comic book?

NowPublic is a news sharing community that relies on stories, photos, & videos from people like you.

To see the photo I’m interested in, to read the story, and to share your work with our members, click the link below.

www.nowpublic.com/import/47867316cb3d57.76527989

Thanks very much for your time and if you have any questions or run into any problems please feel free to email me via X@X

Thanks,
XXXX

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Es posible que para algunos aficionados a la fotograría no suponga tanto alboroto que te soliciten permiso para usar alguna de tus fotos en flickr; a mí me ha ilusionado bastante, ya que me considero un negao a la hora de coger una cámara. Así que acepté la publicación de la foto y le respondí personalmente.

Aunque tampoco he leído muchos cómics de Marvel, creo recordar que la ONU aparecía en la saga ‘The Ultimates’, por lo tanto no sería la primera vez que se cruzan (¿correcto, Capitán Miller?). En cualquier caso, parece una buena idea para que los más pequeños se familiaricen con este tipo de Organismos Internacionales a través de los superhéroes clásicos.

Vuelvo a colocar la susodicha foto. La hice con ese ángulo tan forzado para que saliera la bandera española abajo a la derecha, pero no considero que sea nada del otro mundo…

En fin, ahí queda la anécdota del día…

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Manhattan

Enero 7, 2008


Lo siento, tenía que incluir el comienzo de ‘Manhattan’, de Woody Allen. Nadie como él para describir esa sensación que te deja Nueva York.

Nuestra visita se limitó a explorar concienzudamente Manhattan (algún día regresaré para conocer Brooklyn, Queens y El Bronx). Uno camina por sus avenidas sintiéndose minúsculo, ridículo, como asistiendo a una fiesta de disfraces sin llevar disfraz. Tantos espectáculos variados, tantos rascacielos imponiendo sus elegantes figuras en el skyline de la ciudad, tantos nombres de plazas, parques y edificios míticos que todo el mundo ha oído alguna vez, tantas culturas diferentes en una única isla, TANTO…

Algunas imágenes que se me han quedado grabadas en la retina:

El enorme agujero de la zona 0 y la placa con los nombres de los fallecidos.

La vista del sur de Manhattan desde el río Hudson.

El diseño del edificio Chrysler.

Grand Central Station con sus halls repletos de movimiento.

La visita al edificio de las Naciones Unidas, buscando la bandera española.

El Empire State y las 5 horas de cola que tuvimos que hacer para subir al observatorio

Sin embargo mereció la pena. Las vistas son impresionantes.

Navegar atravesando el puente de Brooklyn.

El edificio de la bolsa en Wall Street.

La catedral de S. Juan el divino, la construcción neogótica más grande del mundo.

La cantidad de musicales en Broadway, disfrutando el más antiguo de ellos, ‘El fantasma de la Ópera’.

La estatua de la Libertad a menos de 100 metros.

La decoración navideña de Rockefeller Square.

Una piscina llena de monedas en mitad de la calle, confirmando que eran donaciones.

Pero sobre todo, el momento que más me impactó sin duda fue estar parado durante un minuto en Times Square, alucinando con los rótulos dinámicos y el tránsito de gente por todos lados.

En fin, así recuerdo Manhattan. Espero regresar algún día…

“One belongs to New York instantly, one belongs to it as much in five minutes as in five years” (Thomas Wolfe)

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Los Costela invaden USA

Diciembre 31, 2007

Y mi familia aterrizó en Chicago.
Tuve el honor de hospedarlos en mi humilde casa gracias a la amabilidad de Candy y Heather, que durmieron juntas ( … ) y así pudimos distribuir las camas para todos. Aprovecho para poner una foto del salón y que veais nuestro árbol de navidad, natural.

En Chicago nos hizo un tiempo horrible. Días nublados y nieve por doquier. Sin embargo, el paisaje nevado y el cielo encapotado, que impedía contemplar la cima de los rascacielos, resultaba atractivo.

Tuvimos tiempo de pasear por los parques del centro: Grant Park/ Millenium Park y de charlar en un sofá con un tío que se parecía al rey.

Nos acercamos a la ChinaTown de Chicago (bastante más pequeña que la de Manhattan, por cierto) para probar los batidos de tapioca.

Volvimos a saludar a Santa Claus y a su señora. No vimos a Rudolph.

Nos fotografiamos con un simpático muñeco de nieve.

Almorzamos en el restaurante Bubba Gump donde Forrest Gump nos contó que visitó Barcelona cuando estuvo en la competición mundial de ping pong.

Hicimos las habituales compras de navidad y apalicé a mi hermano en uno de esos callejones traseros de mala muerte (lástima que mi pose no resulte muy convincente…).

Después nos tocó viajar a Nueva York. Retrasaron nuestro vuelo 5 horas y nos recompensaron con vales de 10 dólares que canjeamos por bocadillos de albóndigas.
Habíamos reservado un tour por Internet para visitar Philadelphia, Washington D.C y las cataratas del Niágara. Lo que no sabíamos es que el tour lo dirigía una empresa de viajes china. Iniciamos el viaje en Chinatown, de hecho. Éramos de las pocas familias que no tenían los ojos rasgados. Afortunadamente, la guía china comentaba también en inglés, o algo raro que apodé chinglish.

Nuestra primera parada sería en Philadelphia, para ver la campana de la libertad y el Liberty Bell Center.

Le preguntamos a un vigilante si sabía cómo se hizo la famosa raja de la campana y nos dijo que por nada especial, simplemente las inclemencias temporales a lo largo de los años. Quién sabe…

Seguimos hasta Washington D.C. La capital del país es preciosa, plagada de monumentos conmemorativos y edificios impresionantes.
Habían decorado una placeta con árboles de navidad procedentes de cada estado. Después de buscar el de Illinois, intentamos acercarnos lo máximo posible a la Casa Blanca, pero esta fue la mejor foto que conseguimos. Vaya pedazo de mansión tiene el Bush…

Después nos dirigimos al monumento conmemorativo de Lincoln. Un enorme templo con una larga escalinata que nos conduce a la sala donde se encuentra la estatua de Lincoln sentado plácidamente.

Desde aquí se obtiene una bonita vista del obelisco dedicado a Washington, justo enfrente.

Contemplamos más tarde el Vietnam Veterans Memorial, dedicado a los casi 3 millones de soldados estadounidenses que habían muerto en esa guerra. Un enorme muro presenta los nombres en orden cronólogico indicando con una cruz o un diamante si ese soldado fue encontrado muerto o continúa desaparecido.
Me llamó la atención especialmente el memorial de la guerra de Korea, representando a unos soldados en pleno campo de batalla.

También resulta muy atractivo el Capitolio, reflejado en la fuente al atardecer.

Visitamos finalmente el monumento conmemorativo a Jefferson y el museo Smithsonian. Nos faltó ver la estatua Marine Corps War Memorial (la de la película Banderas de nuestros padres). Otra vez será…

Continuamos dirección norte hasta Niágara, el pueblecito que da nombre a las famosas cataratas. Las pudimos admirar desde el lado americano y lo cierto es que nos decepcionó la vista. No se aprecia la verdadera altura que tienen; al menos, la catarata más grande (Horseshoe Fall, en el fondo de las fotos) apenas se veía debido a la cortina de vapor que desprende. La mejor foto se obtiene definitivamente desde el lado canadiense en Toronto.

Lo que sí nos impresionó fue la vista nocturna.

La última parada del tour la haríamos en el Corning Glass Museum, un bonito museo con obras de cristal y vidrio en la desconocida ciudad de Corning.

Lo anecdótico del tour fueron los restaurantes donde comíamos, siempre buffets chinos. De hecho teníamos nuestras sospechas de que la guía nos estaba llevando a los restaurantes de sus primos para hacer negocio. Pero eso, nunca lo sabremos…

Pasamos la nochebuena en un restaurante chino, cómo no, compartiendo mesa con tres estudiantes malayos y una familia de Shanghai.

Dato curioso: Durante el viaje atravesamos 6 estados: New York, New Jersey, Pennsylvania, Delaware, Maryland y Virginia.

Ahora tocaría hablar de Manhattan, pero eso lo dejo para otro día…

¡Feliz año nuevo!